Gracias a su sistema automatizado, el llenado y vaciado de depósitos se realiza sin intervención manual compleja, restringiéndose solo a la instalación inicial o al transporte seguro del equipo. El uso exclusivo del fluido certificado por el fabricante asegura una compatibilidad total con el software y el hardware, preservando el rendimiento óptimo y la longevidad del sistema.
En esta etapa inicial del protocolo, el profesional procede a seleccionar el tratamiento estético deseado mediante una interacción táctil directa sobre el icono correspondiente en la interfaz, lo que permite acceder de manera inmediata y fluida a la configuración específica de cada modalidad terapéutica.
Una vez definido el protocolo estético base, el software despliega de manera automática e intuitiva un panel de configuración avanzada que permite al profesional adaptar múltiples variables y opciones específicas para cada modalidad terapéutica, asegurando así una personalización exhaustiva del tratamiento sin complicar el flujo de trabajo.
Cada tratamiento se presenta en pantalla con una configuración base de tiempos y temperaturas recomendadas, diseñada para optimizar los resultados desde el primer uso. El software permite al especialista adaptar estos parámetros de manera fluida y controlada, respetando unos límites de seguridad integrados que evitan configuraciones erróneas. De este modo, es posible modificar con total confianza los ciclos de aplicación de frío y calor, además de definir el número exacto de contrastes térmicos que requiere cada protocolo personalizado.
Una vez completada la configuración de todos los parámetros, el software ejecuta una verificación automática en tiempo real y emite una señal de confirmación visual y sonora que indica al profesional el momento óptimo para iniciar la sesión, garantizando así que todas las condiciones establecidas se encuentran dentro de los rangos terapéuticos programados y seguros antes de comenzar el tratamiento.
Una vez finalizado o cancelado el tratamiento, el software inicia de manera autónoma un ciclo de vaciado de los intercambiadores térmicos, un proceso de mantenimiento preventivo esencial para la integridad del equipo que no debe ser interrumpido bajo ninguna circunstancia; solo tras completar esta secuencia automática, la interfaz mostrará el estado ‘Terminado’, confirmando así que el protocolo ha concluido de forma segura y correcta.